martes, 31 de mayo de 2011

Mil Pasillos,Un camino

Se despertó Adrian. Estaba en un lugar oscuro e indescriptible.
-¡Ayúdenme! ¡Ayúdenme!-gritaba sin respuesta alguna
El no podía recordar donde estuvo el día anterior.
-Alguien me habrá secuestrado-pensaba y enseguida agrego:-¿Qué lugar es este?
Buscó su billetera en sus bolsillos, no la tenia. Buscó el celular, tampoco lo tenía. Era claro que algo grave le había pasado.
Empezó a caminar por un pasillo alargado en el cual había adornos a bajorrelieve, encontró varias formas graciosas, decía:
-Este se parece a un caballo, ¿Qué hace junto a estos peces, esta nadando? Jaja.
Era claro que quería ocultar sus nervios, pensaba que había alguien observándolo de cerca, pero no, estaba solo.
El pasillo termino en una pared la cual estaban escritos dos glifos extraños, habían dos pasillos a los lados.
-Vamos a la derecha, soy diestro.
Mirando con rareza vio que en su mano derecha noto una marca en su dedo anular en forma de anillo.
-¿Yo estuve casado?
-Mmm, ni me acuerdo.
Llego a una encrucijada de 4 caminos, decidió caminar de largo y noto que en la pared lisa había dibujos, todo estaba sumamente oscuro, pero el blanco de esos dibujos se podía ver como si estuvieran hechos de luz solida.
Había una flecha señalando hacia abajo, siguió caminando, puesto que los dibujos estaban a lo largo de la pared. Vio un punto y al lado de el había una flecha arriba, era incomprensible así que los ignoro y siguió de largo.
-¿Significaran algo aquellos dibujos?
Caminando encontró una hoja de papel de arroz que de un lado no tenía nada y del otro decía “todo termina, este camino todavía no, quieras o no conocer el final del camino, nunca llegaras a él”.
-Ya estoy cansado de esto-dijo
-¡Quien quiera que seas libérame de este maldito lugar, ¡Ahora!-Grito Adrian como si alguien lo escuchase
Sopló un viento leve desde el frente del camino Trayendo consigo otro papel, este decía “El que espera, desespera.No seas impaciente, yo tuve que esperar treinta y cinco años y en poco voy a seguir esperando…”
-Maldito desgraciado el que me tiene aquí-Dijo empezando a correr hacia el frente pensando que alguien habría cerca de él.
Corrió y corrió hasta que se canso, tuvo que parar y dijo
-ay, mi pierna, me duele
Vio que había una luz titilando hacia adelante y decidió seguir caminando a paso lento, en un punto vio que la luz ya no titilaba y se hacía más grande, se estaba acercando. Adrian caminaba como si nada, asustado, pero firme.la luz llego a un punto que la luz era encandilante de cerca que estaba y lo atravesó a Adrian como si ni estuviera ahí.
-¿Qué fue eso?
 Enseguida en frente de él se cerró el camino con una pared saliente que servía de puerta. Pero estaba cerrada a cal y a canto. Acto seguido, se abrieron dos paredes a sus costados, esta vez tomo el de la izquierda y encontró una forma casi descriptible hecha de luz al frente del, esa materia extraña fue tomando forma hasta tener la forma de un espíritu, Adrian lo miraba y le dijo:
-¿Sabes dónde estoy?, por favor ayudame, desperté aquí, no me acuerdo ni de mi nombre.
El espíritu no le respondió, pero le devolvió la mirada.
-¿No me vas a ayudar? Te lo estoy suplicando.-dijo Adrian llorando al espíritu
-Yo, por lo menos yo, no te ayudare, no por mezquino, sino por justo, no te acordàs de lo que hicistes, me alegro de que no te acuerdes, en fin. Nada mas señalare a donde irías en un futuro, o mejor dicho, en un pasado…-Dijo señalando al frente y desapareció.
Adrian intento seguir con paso firme pero le costaba caminar puesto que estaba muy asustado. Caminando encontró una foto en la que había una mujer morena alta y al lado había una niña. En la foto estaba escrito. <Tu te “encargastes” de ellas, recuérdalo>
Adrian recordó que la mujer era su mujer y la niña era su hija, ¿pero por que “encargarse”? ¿Qué significaba aquella palabra?
Enseguida, apareció una puerta de metal, Adrian la abrió y entro puesto que era el único camino hacia el frente, allí estaba devuelta el espíritu.
-Mal hicistes, solo por dinero.
Y allí apareció su esposa y su hija en una habitación, y vio que él, proyectado en la luz estaba degollándola frente a su hija que no paraba de gritar y de llorar, y después vio que le clavo a su hija el cuchillo en el vientre y le grito que se callara. Esa experiencia fue indiferente para él, empezaba a recordar algo.
Todo de repente se puso de negro, devuelta los pasillos. Siguió caminando y encontró una bala tirada en el piso.la levanto y se la guardo en el bolsillo puesto que para el seguramente represento algo.
Se termino el pasillo y había una luz, ese pasillo conducía al final del camino pero la luz lo hacia inatravesable. En la pared había una luz intermitente que decía
-Tocad la luz ahora así no se termina.
Adrian toco la luz y de repente se despertó en una camilla de hospital.
-Dos sueros de +0, rápido.Traiganlo, vamos
-¡UNO! ¡DOS! ¡TRES! Y lo pasaron de la camilla a una camilla fija.
Era un quirófano, se aproximaban los cirujanos, el mismo se palpo en el pecho, era claro que había recibido un disparo.
Desde lejos el podía ver al espíritu mirándolo.
-Adiós.-y desapareció
Adrian siguió con vida, pero su vida cambio desde aquel viaje, aquella visión y aquella presencia.
Eric N. Palmieri (Espiritu-Del-Viento)

No hay comentarios:

Publicar un comentario