martes, 30 de agosto de 2011

Escarcha

Frio de mi alma
Soledad de mi corazón
En el monte del alba
Sollozando sin razón.

Mitad por mitad
Cuento las horas
Frio me siento, y es verdad
Aun miro, que crece esta soledad.

Aunque libre este
De la Flecha del Destino
Nada es lo que veo
En mi vuelo por este oscuro cielo.

La escarcha yace en mis alas
No me deja volar
No deseo caer
Pero ya no me quedan fuerzas
No caeré, ¡No me lo permitiré!
Por más de que la luna ya no esté.

Esta Elegía está dedicada a mi desdichada noche sin mi Luna.
Eric N. Palmieri(Espiritu-del-Viento)

miércoles, 24 de agosto de 2011

El viento en vuelo de dragón

No tengo mucho,
unas pocas palabras que el viento arrastra
porque la brisa, la tranquilidad del aire suave
se queda en mis raíces.
Y aquí sólo siento un huracán de ideas,
que vienen y van,
intentando, como siempre, inútilmente,
asentarse en alguna parte...
…Solo siento, solo siento
A esas ideas en mi mente
Que un lugar buscan
Desesperadamente.

Dragón, mi viento te ampara
Para tu libre vuelo
¿Qué poesías nos deparan?

Tiernas notas
Resuenan ahora nuestro valle
¿Qué suena ahora?
Sino más que tus alas frente al viento

Ese viento nace
Solo en nuestro pecho
Y ese viento lo llevare
A donde nacen los brezos
Y a ese viento
Poesía le llamo
Escuchad bien
Que ¡poesías reclamo!
Angie (Dragón) y Eric N. Palmieri(Espiritu-del-Viento)

miércoles, 17 de agosto de 2011

Sueños


Prologo:
Ni en nuestros sueños la paz existe…ni aunque la forcemos, nada es nada y lo seguirá siendo…
Dedico este escrito al sueño el cual libre esta, y más aun espero estará…

Llave del sueño, color esmeralda.
Sueño al dolor del despierto
amor al que está en un sueño…
Sueños
Erase, ese sueño infinito, el cual a todos nos toca “vivir” el cual dudo yo existiese.
¿El bosque al cual caí esa vez que solo dormí?
Pues ese día, el caer ahí solo me revivió, en ese sueño, el cual nunca alcanzare con mis manos solo llegare soñando, y, aun ensueño, ustedes están leyéndome.

Después de volar lejos estirando al son del viento mis alas verdeazules silbando con mi pico una canción perdida en la otra cara de la luna, solo volando, hasta que decidí parar en mi nido en la rama de un sauce a descansar.
Después de mi descanso volví a volar hasta las montañas de la luna, mi único amor, el cual ha amparado mis vuelos nocturnos y la cual ha sido mi fuente de vida para que yo pudiese seguir.
Al llegar a las montañas de la luna pase a ser quien solo en mis sueños pude ser, un ser el cual, amando la luna pudo llegar a ver, cuyos ojos no pudieron solos, sino con la ayuda de la luna ver lo que nunca pudo ver, ese ser el cual todos queremos ser, tal ser que siendo nunca será…
Desde las montañas de la luna, volviendo a ser un joven quetzal en pleno vuelo, me encamine hacia el bosque de los robles, donde yo preferentemente tome la forma de un viejo roble para poder vivir mis quinientos años, en paz y solo, ahí en el momento mi solemne noche deseo hacerse amanecer, antes del sol, mientras todavía reinaba en el cielo mi luna decidí encaminarme hacia ella, desapareciendo al son del viento, agitando mis alas verdeazules hasta desaparecer por completo…la noche se hizo día…este ha sido mi sueño antes de despertar…
 Eric N. Palmieri(Espiritu-del-Viento)

viernes, 12 de agosto de 2011

La Vibora del Paraná


Don Alberto se hallaba pescando en las orillas del Paraná con su caña en mano y escuchando la radio a las cinco y media de la mañana en verano, dejo la caña en el posa caña para ir a buscar la caja de herramientas, al momento que agarro la caja, prendió un cigarrillo y volvió a su pesca.
Ya se hacía de día y pasaban los barcos yendo a Buenos Aires. Don Alberto, un gaucho entrerriano, salió a pegar una caminata por la orilla del Paraná cuando este separo su bruma de la orilla, después de caminar un rato se sentó en la orilla, se quito las alpargatas de cuero y entro al agua a refrescarse los pies, en eso no noto que se aproximaba algo por el agua, una Yarará-ñata, Don Alberto volvía a la orilla sin imaginar el peligro que le acechaba. Al calzarse la primera alpargata la Yarará atacó justo al brazo.
-jarara kuña hekovai-Alcanzo Don Alberto a putear en guaraní a la víbora
Corrió de vuelta a su coche, arranco y se fue dejando su caña y su caja tiradas en la orilla del Paraná. Con el Fálcon que tenía el gaucho se mando todos los pozos sin importarle el coche, debía ir cuanto antes al hospital de Zarate y Brazo Largo en Buenos Aires y el todavía estaba muy lejos, ya sobrepasando los 140 Km/hora decidió prender otro cigarrillo para calmar sus nervios, el brazo todavía estaba bien pero le dolía mucho.
Cuando pudo freno el coche y se empezó a hacer un torniquete en el brazo, ya lo tenía hinchado y se le ennegrecían los dos puntos de los colmillos de la maldita víbora. Volvió a emprender viaje lo mas apurado posible y ya adolorido.
El veneno de la Yarará-ñata es mortífero y deshace los músculos en cuestión de minutos. Don Alberto ya se encontraba sufriente de lo que para la víbora era solo un juego de ataque y defensa. Ahí yacía el gaucho en su coche con su brazo casi negro e hinchado como un globo puteando en guaraní a los gritos del dolor que el sufría, El viaje se le hacía interminable, ya cerca del primer puente el gaucho se descompenso y volcó el coche en una zanja al lado de la ruta.
-Suerte es la suerte del que no muere asi-decia el gaucho del Paraná que las esperanzas ya había perdido.
Se volvió a descompensar cuando paró un camión cerca del coche y bajo el camionero, examino al gaucho que todavía respiraba pero yacía inconsciente en un sueño del veneno de una víbora.
El camionero llevo rápidamente al gaucho a Zarate pero fue inútil, Don Alberto del Paraná ya perdido estaba en el sueño del veneno de la víbora de aquel rio…
Eric N. Palmieri(Espiritu-del-Viento)

miércoles, 3 de agosto de 2011

Mi Luna


Vuelo, vuelo
En camino hacia mi Luna
Nunca recuerdo
Si alguna vez tuve una…

Busco, busco
En mis recuerdos
Algún rastro de mi Luna
Solo recuerdo
Una bella canción de cuna.

Vuelo, vuelo
En camino hacia mi Luna
Invidente soy
Sin su poder
Me encamino a la locura

Luna, luna
Mi Lago calmo de luz nocturna
Heme aquí
Buscándote estoy.

Recuerdo
Sin ver recuerdo
Lo que aun suena
En mis pensamientos.

Luna, luna
Yo soy tu poeta
Encaminado a tu camino
Heme aquí
Ya en tus recuerdos…
Eric N. Palmieri(Espiritu-del-Viento)