martes, 31 de enero de 2012

Dolor

Fría y oscura noche
te canto adolorido mi poesía
escrita con una pluma
mojada en lágrimas negras y amargas
sentidas, tinta pura.

Ya me harté de esconderme
me harté de la vida
de sus golpes asestados
contra mi carne adolorida.

Fría noche tormentosa
de sabias palabras, por más dolorosas,
en que me castiga la memoria
con sus palabras, poco piadosas.

No olvidaré aquella noche
en la que nací y morí
todo al mismo tiempo
“por la misma puerta que entré, salí”.

Dolida poesía escrita
ardiendo en manos de la vida
escuchad mi aullido
esta última y paupérrima estrofa.
Eric N. Palmieri (Espíritu-del-Viento)

2 comentarios:

  1. Ciertamente cuando el dolor nos abate parece que no podremos ver nunca la luz; pero lo bueno es que todo pasa, aunque deje cicatrices

    ResponderEliminar
  2. Mas también que gracias a esos sucesos nosotros podemos aprender de nuestros errores. Muchas gracias por la visita y el comentario.

    ResponderEliminar