lunes, 16 de enero de 2012

Oda al Café

¡Oh! Santo brebaje
que enciendes la vela
de mi insomnio.

Profundo color oscuro
ligeros hilos de humo
recuerdos de mi adolescencia
entre calles solitarias
de noche, bebiendo una taza.

¡Tú, fulgurante mecha!
que te enciendes en mis venas
¡Tú, petróleo oscuro!
que bebo en vela
para reflexionar
para no dormir penas.

Ya van horas sin dormir,
tiempo sin descansar
sin apoyar mi cabeza
para empezar a soñar.

Liquido de fuerte olor
de un grano de oscuro color
tú, quiero que seas tú, amargo cual licor
el que encienda la vela de mi insomnio.
Eric N. Palmieri (Espíritu-del-Viento)

2 comentarios:

  1. Los amantes del café te agradecemos este poema. El café inspira. ´"Tú, fulgurante mecha
    que te enciendes en mis venas". Exacto.

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  2. Muchas gracias, Lukenike, será para poner esa frase en mi taza preferida, jaja. Gracias por el comentario y la lectura.

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