lunes, 26 de marzo de 2012

Los que fueron quedando

Así es, así fue la historia,
tantos fuimos, tantos éramos.
Al menos así es como lo recuerdo yo,
mientras derrito mis dedos sobre el papel
para dejar nota de los que fueron quedando.

Tanto aturde un gran silencio,
a las pobres palabras
 que deforman el humo del incienso
recordando, y más aún, todavía pienso
que tras el amor, al terminar, después de muchos años,
ese gran dolor se sigue sintiendo.

El color a la vida, y la vida, son así prestados.
Mercado usurero, regido así por interesados.
Donde la gente es moneda,
donde el precio es quimera,
en un mundo así, díganme, ¿Qué es lo que nos queda?

Enciérrenme por loco y quémenme por hereje,
quizá también, por vuestra maldad
conseguiréis que el mismo viento os deje.
Así quedarán, así quedaremos,
hundiéndonos en nuestra soledad,
solos, uno a uno nos hundiremos.

Se seca la tinta, mi piel, en mis manos,
imborrable es, ahí quedará,
Ni el alcohol ni la muerte la borrarán.
Así quedó, así quedará. Así es, así será,
por mi nada cambiará.
De esta manera pocos fueron quedando.

Es el cansancio, el agotamiento,
lo que a esta historia me impiden seguir escribiendo.
Sé que en otro momento la continuaré,
pero en vista de mi ser, aquí por el momento callaré.
Eric N. Palmieri (Espíritu-del-Viento)

2 comentarios:

  1. No se lo que queda, tal vez la esperanza, ¿no? El mundo se convierte en un lugar desolado si muere la esperanza

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  2. Y hay quienes dicen que la esperanza es lo último en morir, comparto ese pensamiento. Gracias por la lectura y el comentario, un saludo entre letras.

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