domingo, 29 de abril de 2012

El Nacido de la Luna

Fue su deseo, su delirio, su insomnio,
tan latente, tantos años, tanto tiempo.
Fue para él refugio y morada,
fue su deseo y ardiente ambición.
Se notaba en su mirada cada vez mas demacrada.

Sus lágrimas besaban el suelo al él rozar la verdad,
pobre hijo de Luperca, que debía volver a la realidad.

Oh tú, que deseas ser un animal nocturno,
salvaje, blanco, puro.
De la luz de una estrella,
es de donde tu fiero espíritu desea alimentarse.

El viento a tu medida está hecho
para ti, del frío y la guerra fiel maestro.

Iracunda persona de espíritu aguerrido,
a ti, que al transformarte, en tu locura te pierdes.
Propia es tu condena, de vagar por la vida
con ojos que no te pertenecen.

Te oscurecen las noches nubladas y el otoño,
hijo del bosque y la Luna, que no quiebras ni en tu oprobio.

No callan los aullidos en tu cabeza,
no paran, no pueden cesar.
Son voces de tu cabeza, no las debes escuchar,
por mas que creas que son tus hermanos al aullar.
Eric N. Palmieri (Espíritu del Viento)

4 comentarios:

  1. La luna...quizá porque soy cáncer tengo mucho de lunática, así que ya te puedes imaginar lo que me gusta tu poema

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  2. De corazón me alegro que te haya gustado, todos tenemos un poco de lunáticos.

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  3. Te felicito por ese escrito, me encanta de verdad te lo digo. A mi la luna me da una paz que no llego a comprender, y tu poema me ha hecho volar, me alegro haber entrado en tu blog

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  4. Muchas gracias, es un placer leer estos comentarios. Me alegro mucho de que les haya gustado.

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