domingo, 17 de junio de 2012

Elegía a la Esperanza


Como inicio de esta poesía
os diré que merece llamarse elegía,
mi triste canto, que canto antes de cometer herejía,
por una promesa, si es necesario moriré por mi utopía.

Renuncié a un tanto, mientras el otro me abandonaba,
perdí lo que tenía, aunque nada yo merecía,
trato de gritar, pero mi ahogo me consume,
asumiré mis penas, por la culpa que tuve.

Llegue a tenerme solo a mí mismo,
pero mi propio ser me dejó en soledad
he quedado y quedo en estar solo, aunque en mí no confío,
¡Más debí confiar en los demás!

Tacho mi libreta y grito, pero mi ahogo me mata,
lucho contra él, pero no puedo,
me caigo al suelo, agonizante, pero medito en silencio.

“Venga, arriba, esta guerra no está perdida,
tu soledad y dolor, si luchas por mejor, serán efímeras,
¡Venga, arriba, que la moral no escasea cuanto tu armadura brilla!”

Y es entonces como desde dentro ahora me levanto,
para abismarme al dolor, no me importa cuanto,
para remediar mis obras, para seguir luchando,
para cumplir mi utopía, ahora bien lo estoy logrando.
Eric N. Palmieri (Espíritu del Viento)

2 comentarios:

  1. Hoy en particular me llegan tus letras, gracias por compartirlas.
    "Venga arriba, esa guerra no está perdida,
    tu soledad y dolor, si luchas por mejor,serán efímeras.
    !Venga arriba, que la moral no escasea cuando tu armadura brilla!
    Te dejo un fuerte abrazo, bonito domingo.

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    1. Me alegro de que así te lleguen y de que te hayan gustado. Esa estrofa en particular fue una importante lección en mi vida y que en ella influyó muchisimo. Un saludo entre letras.

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