martes, 28 de febrero de 2012

Haz de Luz

Palpo las venas de la muerte,
buscando en ella el latir de la vida.
Busco los enardecidos brotes de la naturaleza,
respirando entre ellos aire de ausencia.
Corriendo entre las enredadas calles
de un viejo sueño perdido.

Miro al lejano firmamento,
sintiendo su luz penetrar mi vista.
Siento las cientos de miradas exhaustas,
que pasan por el centro de la realidad,
golpeándose a sí mismas,
mintiéndose en verdad.

Leo entre gotas de tinta,
dispersas en un fino papel.
Toco el equilibrio desequilibrado,
forzado que se pierde en un ayer.
Pierdo el alma ya perdida,
luchando por seguir.

Alumbro mi vieja lámpara,
con el combustible de mi miedo.
Veo como mi vida pasa,
como me olvida el tiempo.
Mojo mis manos en la fuente de la tierra,
y olvido al monótono cemento.
Eric N. Palmieri (Espíritu-del-Viento)

sábado, 18 de febrero de 2012

Al adiós

No sabes cuánto cuesta,
todos los días decirte adiós
sin saber si volverás
o si entre lágrimas,
he perdido un amor.

Miro al horizonte
cual perro vagabundo,
esperando  que llegues
porque me hundo a cada minuto.

Ruego porque mi dolor
solo esté de paso.
Pero si no te veo volver,
sin más, por mi muerte rogare.

Yo no quiero decirte adiós
porque en el alma duele
ver en tus labios esa palabra
la que solo nos llena de soledad
que solo está para despedirse.

¿Qué nos impide juntarnos?
De ser la distancia, al diablo con el mundo
de ser la vida, contra la vida lucharé
de ser la suerte, mi propia suerte guiaré.

A veces atento contra mi suerte
porque no soporto, no puedo soportar
que mi suerte no  quiera
que yo te pueda amar.

Me reduciré a cenizas
caminando hasta el cansancio,
marcando mi camino entre las briznas
y vivir es una cosa que intento
mostrando siempre una sonrisa.

Desearía que todo esto fuera fácil
pero debo luchar, no pararé
hasta haber logrado lo que me propuse
en un principio, en un fin
en mi delirio, en una fantasía
y si te miento, que mi castigo venga en demasía.
Eric N. Palmieri (Espíritu-del-Viento)

miércoles, 15 de febrero de 2012

Me confieso

Me confieso, sea dicha la verdad
desaparecer quiero, ser mi propia autoridad
volar deseo, sea comprendido mi esmero
quizá puedo, vivir de mi libertad.

Cantar poesías, en sus vivas letras
dar vida, o cumplir mis metas
soltar lagrimas, y que estas brillen
cálidas gotas, cuya penumbra me iluminen.

Un lápiz, para hacer magia alcanza
los hechizos, son las sabias palabras
las flores, objeto que emanan sentimiento
la felicidad, aquí no solo es recuerdo.

Verdadero sentimiento, deja un lápiz dibujando
curvos trazos, cuyo color brilla titilando
como nada, si existe tal sustancia
entre hadas, se guarda esa gracia.

En sueños se tiene
todo lo que la vida niega
pero nunca olvidar vivir
porque la vida nos deja
poco a poco, a cada momento.
Eric N. Palmieri (Espíritu-del-Viento)

martes, 7 de febrero de 2012

Anónimo

He tenido muchos nombres
me he llamado desde Emanuel hasta Jorge
nací en muchos países
y en todos he muerto y vuelto a nacer.

En una capucha me escondo
intentando calmar mí asombro
 cuando alguien me pregunta
“¿hey, de algún lado te conozco?”

Con un libro tapo mi cara
observando a la gente pasar
y yo cruzado, así como si nada.

Muchos vuelos he tomado,
muchos países he visitado,
sin más, en todos me he sentido extraviado.

Hasta en mi propia casa
nadie me conoce
ya que siempre pasa
que intento llegar de noche.

¿Quién mas soy?
¿Quién mas seré?
si os digo mi nombre
tengan por seguro que les mentiré.

Por favor, pásame mi canasto
que aquí solo estoy de paso
no mires mi pasaporte
te aseguro que es falso.

¿Quieres mi firma?
¿quieres mi nombre?
mejor distráete en otra cosa
que en esta moneda de cobre.

Dime, ¿Por qué quieres conocerme?
si solo soy una hoja al viento
oh, aquí me despido
no me busques, me cruzaras en algún momento
con otro nombre, con otra cara
pero nunca me veras
igual que en este momento.
Eric N. Palmieri (Espíritu-del-Viento)

lunes, 6 de febrero de 2012

Aprendí

La vida me ha devuelto
quien me había quitado
más no pido
ya me siento mejor.

Con esta experiencia aprendí
que por más que la vida me golpee
o desgarre, o destiña,
jamás debo bajar los brazos,
ya no lloro, lo he aprendido.

Es verdad, que la vida es un azar
que te puede dar las peores cartas
o te puede dar una escalera real,
u otras veces te cansa hasta gritar
y en ocasiones te hace cantar.

Ya el dolor en mi ha pasado,
ya todo se ha mejorado
ya la tormenta ha cesado
ya [por suerte] deje de estar en “otro lado”.

Agradezco a la vida
por sabia experiencia
enseñada por la fuerza, aprendí:
“antes de arriesgarte, mejor dos veces lo piensas”.
Eric N. Palmieri (Espíritu-del-Viento)