domingo, 29 de abril de 2012

El Nacido de la Luna

Fue su deseo, su delirio, su insomnio,
tan latente, tantos años, tanto tiempo.
Fue para él refugio y morada,
fue su deseo y ardiente ambición.
Se notaba en su mirada cada vez mas demacrada.

Sus lágrimas besaban el suelo al él rozar la verdad,
pobre hijo de Luperca, que debía volver a la realidad.

Oh tú, que deseas ser un animal nocturno,
salvaje, blanco, puro.
De la luz de una estrella,
es de donde tu fiero espíritu desea alimentarse.

El viento a tu medida está hecho
para ti, del frío y la guerra fiel maestro.

Iracunda persona de espíritu aguerrido,
a ti, que al transformarte, en tu locura te pierdes.
Propia es tu condena, de vagar por la vida
con ojos que no te pertenecen.

Te oscurecen las noches nubladas y el otoño,
hijo del bosque y la Luna, que no quiebras ni en tu oprobio.

No callan los aullidos en tu cabeza,
no paran, no pueden cesar.
Son voces de tu cabeza, no las debes escuchar,
por mas que creas que son tus hermanos al aullar.
Eric N. Palmieri (Espíritu del Viento)

sábado, 21 de abril de 2012

Pensamientos varios

El viento pasa ante mí,
me observa y no le veo,
existo y no soy, soy y no estoy
después y antes del tiempo,
ya no recuerdo mi nombre.

Se libre y no tengas ni miedo ni pena,
corre con el viento, siente calor y frío,
siente al valor, en tu sangre, en tus venas.
Verás lo satisfactorio de cumplir tus propias metas.

Destila tus pensamientos y obtén sueños,
forja tu alma, construye tu vida
llora si es necesario, sé que es duro.
No serás olvidado entonces,
una estrella serás en el cielo nocturno.
Eric N. Palmieri (Espíritu del Viento)

jueves, 12 de abril de 2012

Gato de Cornisa

Errante, errado, y siempre por error
veo la verdad tan rebuscada, aun así tan relativa.
Cual gato de cornisa, parado frente a la ciudad,
con la mirada perdida, fuera de mí mismo.

Es apacible, la noche, quieta está la ciudad,
palabra mía, del lince vigilante de la cornisa.
No se a quien espero, aunque aquí sentado me encuentro
merodeando en mis más profundos pensamientos.

Esa esencia extraña que hace descender la noche,
de sus fragantes estrellas, adornada con sus blancas joyas,
esa pintura de muchas formas que las luces y las rutas forman,
es raro todo esto, no lo comprendo,
voy hablando solo, sólo en silencio.

Escribo de a poco mi utopía,
mientras veo volar a las aves y confundirlas al regresar
ahora ya en sus nidos,
ahora en un sueño me encuentro sumido.

En vano nos ponemos barreras, solo nos trabamos
son en vano muchas cosas,
y aunque es en vano preguntarlas,
por algo dudamos, ¿O me equivoco?

Hay que recordar los sueños, aún los más extraños
para cumpliros, de la vida son regalos.
Vive con las estrellas, mas una aparentas ser,
piérdete en un sueño, más ahí no puedes perder.

Una a una, en un coro se apagan las luces
dulcemente la vida vuelve a sus fugaces destellos
así sin más se apagan las luces,
así sin más he terminado este poco de mi utopía.
Eric N. Palmieri (Espíritu del Viento)

domingo, 8 de abril de 2012

A la deriva

Vuelvo aquí, susurrando al viento
bostezando al paso del tiempo
suelo frío, cual eterno deshielo.

Me dejo llevar, me lleva un sinrazón de motivos
a volar, a delirar, a sollozar un mundo de ilusiones
imantado a mi sueño me encuentro
varado cual vara del límpido cielo.

Aquí no estoy, aquí no me encuentro
estoy parado, pero no en el suelo
vivo y no vivo, allá mis pensamientos.

Suena y resuena, resopla y sopla el cuerpo
con blancura veo mi desprecio,
aún así negro sea mi aprecio
como aun así estas son palabras de un necio.

Miento mucho y aun yo me lo creo,
como será…como será el silencio…
no se escucha, es sonido muerto.

Volveré a la realidad, o eso creo
no estoy seguro, no lo sé
no me ayuden a salir, saldré solo
vine aquí, y aquí sé que no me quedaré.

Eric N. Palmieri (Espíritu-del-Viento)